Schola Veritatis
Veritas - Pax - Bonitas

María, Madre de la Verdad

María, Madre de la Verdad

Adhiriéndose al plan salvífico de Dios (cf. Juan Pablo II, Redemptoris Mater, 1), Schola Veritatis se acoge al amparo maternal de la bienaventurada Virgen María, a quien invoca bajo los títulos de «Regina Scholae» y «Mater Veritatis». En la Sagrada Liturgia, prolongada en la soledad y el silencio del corazón, los miembros de Schola Veritatis buscan vivir permanentemente unidos a la Madre de Dios, la cual engendra y acrecienta espiritualmente a la Verdad en sus corazones.

Son significativas, en este sentido, las palabras con las que San Juan Pablo II concluye su grandiosa Carta Encíclica Fides et ratio:

«Mi último pensamiento se dirige a Aquélla que la oración de la Iglesia invoca como Trono de la Sabiduría. Su misma vida es una verdadera parábola capaz de iluminar las reflexiones que he expuesto. En efecto, se puede entrever una gran correlación entre la vocación de la Santísima Virgen y la de la auténtica filosofía. Igual que la Virgen fue llamada a ofrecer toda su humanidad y femineidad a fin de que el Verbo de Dios pudiera encarnarse y hacerse uno de nosotros, así la filosofía está llamada a prestar su aportación, racional y crítica, para que la teología, como comprensión de la fe, sea fecunda y eficaz. Al igual que María, en el consentimiento dado al anuncio de Gabriel, nada perdió de su verdadera humanidad y libertad, así el pensamiento filosófico, cuando acoge el requerimiento que procede de la verdad del Evangelio, nada pierde de su autonomía, sino que siente como su búsqueda es impulsada hacia su más alta realización. Esta verdad la habían comprendido muy bien los santos monjes de la antigüedad cristiana, cuando llamaban a María « la mesa intelectual de la fe ». En ella veían la imagen coherente de la verdadera filosofía y estaban convencidos de que debían philosophari in Maria. Que el Trono de la Sabiduría sea puerto seguro para quienes hacen de su vida la búsqueda de la sabiduría. Que el camino hacia ella, último y auténtico fin de todo verdadero saber, se vea libre de cualquier obstáculo por la intercesión de Aquella que, engendrando la Verdad y conservándola en su corazón, la ha compartido con toda la humanidad para siempre» (FR 108).

En cada monasterio, siempre que sea posible, se celebra semanalmente una Misa en su honor los días sábados. Además, cada hora del Oficio va precedida por una Antífona mariana —el llamado Oficio de Beata— dado que María Santísima precede e introduce a la Iglesia en la alabanza eterna del Dios Uno y Trino (cf. LG 68).

Todos los Monasterios de Schola Veritatis estarán consagrados a la Santísima Virgen María y llevarán su nombre. Asimismo, todos los miembros de Schola Veritatis agregarán a su nombre el de «Mariae» (de María), para indicar que ellos no se pertenecen a sí mismos, sino a la Madre de la Verdad.

La Madre del Verbo encarnado, de Dom Columba Marmion