. - Schola Veritatis vivirá un tiempo de retiro como preparación a las fiestas pascuales, por lo cual será interrumpida la publicación de artículos. Los llevamos a todos en nuestra oración diaria, en el corazón de Nuestra Madre, la Iglesia. En Jesús, el Señor y su Madre Santísima Comunidad de Schola Veritatis +Leer más.

Manual de canto gregoriano, Laus in Eclessia. - Si se quisiera definir el canto gregoriano, se podría decir que es una mirada, una inmensa mirada contemplativa entera cargada de amor de Dios… Es algo difícil de hacer comprender. Esta es la razón por la cual no se ama este canto… No es suficientemente artístico… no hay bastante ruido, ni bastante movimiento, es demasiado interior. Todos los que han querido servirse de este canto para formar sus grupitos haciéndoles cantar muy bien al explicarles las melodías, constatan que llegan a transformaciones radicales. +Leer más.

cf. Vittorio Messori, Leyendas negras de la Iglesia, 17-18. - Leo Moulin, un ateo declarado, les dirigía a los católicos estas advertencias: «Haced caso a este viejo incrédulo que sabe lo que dice: la obra maestra de la propaganda anticristiana es haber logrado crear en los cristianos, sobre todo en los católicos, una mala conciencia, infundiéndoles la inquietud, cuando no la vergüenza, por su propia historia. No ha habido problema, error o sufrimiento histórico que no se os haya imputado. En cambio, yo, agnóstico, pero también un historiador que trata de ser objetivo, os digo que debéis reaccionar en nombre de la verdad.» +Leer más.

Demetrio Fernández, obispo de Córdoba. - “Vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo…glorificad a Dios con vuestro cuerpo!” Damos gloria a Dios no sólo con nuestros buenos pensamientos y deseos, con nuestra voluntad que busca someterse a la voluntad divina, purificando continuamente la intención. Damos gloria a Dios también con nuestro cuerpo. Dios nos ha amado también corporalmente, al hacerse carne el Hijo de Dios. El cristianismo es la religión de la redención de nuestra carne. Nuestro amor a Dios, a Jesucristo, pasa por nuestro cuerpo. La gracia de Dios es capaz de organizar nuestra sexualidad humana y hacerla progresivamente capaz de expresar el amor más auténtico, el único que hace feliz a toda persona humana. +Leer más.

Catequesis de Benedicto XVI. - Santa Matilde de Hackeborn nos confía al Sagrado Corazón de Jesús y a la Virgen María. Invita a alabar al Hijo con el Corazón de la Madre y a alabar a María con el Corazón del Hijo: “¡Os saludo, oh Virgen veneradísima, en ese dulcísimo rocío, que del Corazón de la santísima Trinidad se difundió en vos; os saludo en la gloria y en el gozo con que ahora os alegráis eternamente, vos que con preferencia a todas las criaturas de la tierra y del cielo, fuisteis elegida antes aún de la creación del mundo! Amén” +Leer más.

San Luis María Grignon de Montfort, Carta a los amigos de la Cruz. - Un Amigo de la Cruz es un rey todopoderoso, un héroe que triunfa del demonio, del mundo y de la carne en sus tres concupiscencias. Al amar las humillaciones, arrolla el orgullo de Satanás. Al amar la pobreza, triunfa de la avaricia del mundo. Al amar el dolor, mortifica, la sensualidad de la carne. +Leer más.

De los sermones de san Agustín, obispo (Sermón 194, 3-4: PL 38, 1016-1017). - Todavía no podemos contemplar al único que permanece en su Padre; recordemos al Esposo que sale de su alcoba. Todavía no estamos preparados para el banquete de nuestro Padre; reconozcamos al menos el pesebre de nuestro Señor Jesucristo. +Leer más.

De los pensamientos de Dom Guigo. - “No se turbe ni tema vuestro corazón” (Jn 14, 15). Éste es el verdadero “sábado”. Lo celebra quien no se apasiona ni se excita. Éste tiene dominio propio, y puede hacer el don de sí, mostrándose, ya airado ya tranquilo, según vea conviene a los demás. +Leer más.

Padre Pedro Pablo de María Silva SV. - También a nuestra época se puede aplicar el oráculo del profeta Isaías, que acabamos de escuchar: « Mira: las tinieblas cubren la tierra, y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti» (Is 60, 2-3). La Iglesia está llamada a revestirse de luz (cf. Is 60, 1), para resplandecer como una ciudad situada en la cima de un monte: la Iglesia no puede permanecer oculta (cf. Mt 5, 14), porque los hombres necesitan recoger su mensaje de luz y esperanza, y glorificar al Padre que está en los cielos (cf. Mt 5, 16). +Leer más.

José María Iraburu, sacerdote. - Es la hora de la oración, de la penitencia y de la vida sacramental, de la adoración eucarística y del apostolado, del incesante ministerio pastoral –tantas veces heroico– en las parroquias, de la auténtica vida religiosa activa y contemplativa, de los movimientos laicales, del valiente empeño evangelizador en colaboración fiel con el Papa, con el Obispo propio «y con todos los demás Obispos que, fieles a la verdad, promueven la fe católica y apostólica» (Canon romano). Es la hora de «combatir los buenos combates de la fe» (1Tim 6,12), volviendo más y más a los Evangelios, al estudio de la Tradición, a la enseñanza y al ejemplo de los santos, a la meditación de los grandes documentos del Magisterio pontificio antiguo y moderno, asimilando bien sus verdaderas enseñanzas, para poder defenderlas tanto de los progre-modernistas, que las falsifican en favor de sus errores, como de los integristas, que rechazan en gran parte el Magisterio apostólico del Concilio Vaticano II y del tiempo presente, alegando que rompe con la Tradición católica. +Leer más.